
Los padres de recién nacidos a menudo dicen que se pasan todo el santo día alimentando y cambiándole los pañales al bebé. Y tienen toda la razón. ¡Un bebé puede manchar hasta diez pañales al día!
El cambio de pañales puede parecer complicado al principio. Pero, con un poco de práctica, usted se dará cuenta de que mantener seco, cómodo y contento a su pequeño es facil.
Téngalo todo preparado
Antes de empezar, prepare todo lo que va a necesitar.
un pañal
imperdibles de seguridad (alfileres de gancho), o bien cinta adhesiva especial para pañales (si va a utilizar pañales de tela)
una taza con agua tibia y trozos de algodón (para recién nacidos de piel sensible) o bien una manopla suave limpia o toallitas limpiadoras húmedas
pomada o vaselina (para las áreas afectadas por la dermatitis del pañal)
una toallita o pañal de tela para colocar encima al bebé si no lo va a cambiar en un cambiador.
Asegúrese de que tiene todo a mano. Nunca se debe dejar a un bebé desatendido, ni siquiera un segundo. Hasta un recién nacido le sorprendería por su capacidad para rodar sobre sí mismo.
Lave las partes íntimas del bebé
Utilizando una manopla suave, trozos de algodón mojadas en agua o bien toallitas limpiadoras para bebés, limpie suavemente las partes íntimas del lactante de delante a atrás (nunca al revés, sobre todo en las niñas, para evitar diseminar las bacterias procedentes del recto, que pueden provocar infecciones en el aparato urinario). Tal vez le vaya mejor levantar las piernas del pequeño para acceder mejor a sus partes íntimas (ano y genitales). No se olvide de limpiarle los pliegues que se forman entre los muslos y las nalgas.
Con los niños, es una buena idea cubrirles el pene con un pañal limpio mientras le cambia los pañales porque la exposición al aire a menudo desencadena la micción –pudiendo salpicar de orina a la persona que los está cambiando, las paredes o cualquier otra cosa que esté dentro de su “radio de acción”.
En cuanto haya limpiado las partes íntimas del bebé, séquelo con una toallita limpia y aplique pomada o vaselina para la dermatitis del pañal.
Pañales desechables
Si va a utilizar pañales desechables:
Abra el pañal y deslícelo suavemente bajo el cuerpo del bebé levantándole las piernas. La parte de la espalda con las tiras adhesivas debería estar aproximadamente a la altura del ombligo del bebé.
Pliegue la parte anterior del pañal hacia arriba y colóquela entre las piernas del bebé hasta cubrirle el vientre.
Cierre las tiras adhesivas alrededor del cuerpo del bebé, ajustándoselas bien. Tenga cuidado en no pegar el adhesivo sobre la piel del bebé.
He aquí unos cuantos consejos adicionales a tener en cuenta cuando utilice pañales desechables:
Las deposiciones deben tirarse al inodoro y las bolsas de basura que contengan pañales sucios se deben sacar regularmente (aproximadamente una vez al día). De este modo, evitará tanto mal olor como la proliferación de bacterias.
Si constata que los pañales dejan marcas en las piernas y cintura del bebé significa que le van demasiado apretados. Adquiera uno más holgado para la próxima vez.
Si el bebé desarrolla una erupción en las aberturas del pañal alrededor de las piernas y la cintura, cambie de marca de pañal. A veces los bebés se vuelven sensibles o alérgicos a determinadas marcas de pañales.
Para cambiar a un niño, colóquele el pene hacia abajo antes de cerrarle y ajustarle el pañal. Así evitará posibles pérdidas de orina por encima de la cintura.
Si al bebé todavía no se le ha curado el cordón umbilical, pliegue hacia abajo la cintura del pañal para mantener seca el área del cordón umbilical.
Lávese siempre las manos después de cambiar al bebé para evitar la propagación de gérmenes.
Pañales de tela
A pesar de que la mayoría de padres prefiere utilizar pañales desechables por motivos de conveniencia, algunos padres optan por los pañales de tela, que pueden resultar más económicos (si los lavan ellos mismos). Algunos creen que los pañales de tela son más respetuosos con el medio ambiente o “ecológicos”, pero existe cierta polémica sobre si eso es o no cierto.
Hay pañales de tela de muchas formas y tamaños. Los pañales de tela tradicionales pueden venir plegados (predoblados) o planos (en forma cuadrada o rectangular) y requieren el uso de imperdibles. Los más modernos son rellenables, como los desechables, y vienen con cierres tipo velcro o corchetes. Otros accesorios relacionados con el cambio de pañales son las capas absorbentes (algunas se pueden tirar al inodoro), los pañales dobles para una protección adicional por la noche y los cobertores para evitar pérdidas de orina.
Si usted utiliza pañales de tela tradicionales, hay dos formas de ponérselos al bebé. La primera es el pliegue triangular:
Doble el cuadrado por la mitad para formar un triángulo. (Con bebés recién nacidos o muy pequeños, tal vez necesite plegar el lado más largo del triángulo unos pocos centímetros para poder ajustar mejor el pañal).
Coloque al bebé sobre el pañal levantándole con suavidad las piernas y deslizando el pañal bajo su cuerpo. El lado más largo del triángulo debería estar en la espalda del bebé, con el vértice opuesto apuntando hacia los pies.
Pliegue la parte anterior del pañal entre las piernas del bebé hasta cubrirle el vientre.
Lleve uno de los lados hacia el centro, rodeando el cuerpo del bebé hasta cubrir la parte central del pañal.
Lleve el otro lado hacia el centro, rodeando el cuerpo del bebé hasta cubrir los otros dos extremos del pañal. Ajuste bien las tres partes con imperdibles de seguridad.

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